Basílica Menor del Señor de Los Milagros

Arquitectura Doméstica Bugueña
30 enero, 2017
Monumento a Alejandro Cabal Pombo
30 enero, 2017
Basílica Menor del Señor de Los Milagros Por la carrera 14 se llega a la plazoleta Lourdes y a la basílica menor del Señor de los Milagros. Se dice que, hacia 1572, una india lavandera pagó la fianza de un amigo con el dinero ahorrado para comprarse un crucifijo. Su choza, en despoblado, estaba junto al río, y ahí la lavandera encontró el anhelado crucifijo. El río creció pero no se llevó la choza, sino que cambió de curso y se llevó parte del poblado al lado sur del río, obligando a cambiar el asiento de Buga a su otra margen. En el lugar que ocupaba la choza se levantó, en 1637, la Ermita del Señor de los Milagros, y un siglo después se sustituyó por una más grande, pues la devoción crecía y con ella el número de peregrinos. A finales del siglo XIX se decidió que un nuevo templo debía reemplazar a la antigua ermita. Este fue diseñado por el hermano redentorista Juan Stchele, y construido entre 1892 y 1907 por Joseph Bindner, conocido también como el hermano Silvestre. El templo, de estilo neorrománico, posee muros macizos de ladrillo y argamasa, y dos torres en su fachada principal, con rosetón y vitral del Sagrado Corazón de María. De sus tres portadas abocinadas con pilastra, en las jambas de la central posee tres columnas y dos en las laterales, todas con capitel románico, arquivoltas y tímpano. Al entrar en la basílica se observan tres naves, separadas por pilastras de gran sección. La nave central, la más ancha, está cubierta con cúpulas, y en el crucero se encuentra la cúpula mayor sobre tambor, que forma las pechinas. Decorada con pintura mural, cuenta con vitrales en sus ventanas. Las bóvedas de cañón trasversas, que conforman las naves laterales, rematan en la fachada, enmarcando las ventanas, y se unen a las cúpulas de la nave central con arcos tajones; las ventanas geminadas sobre las fachadas laterales, aunque pequeñas, dan al espacio buena iluminación, todas con vitrales separados por el parteluz, con un tragaluz en el tímpano. La nave central remata en el ábside que alberga el camarín del Señor de los Milagros, que está separado del cuerpo de la iglesia por el retablo central. Los retablos y los altares laterales, diseño y construcción del hermano Silvestre, son de estilo neogótico. Al lado derecho se encuentra la capilla del Santísimo, la sacristía y las salas penitenciales, y frente a estas una pintura mural, que cuenta la leyenda de la aparición del Milagroso. Al lado sur de la basílica, el convento de los padres redentoristas, y junto a este la torre de la ermita vieja. Diagonal a esta, el Museo del Señor de los Milagros, inaugurado en 1978 y trasladado a este lugar en 1990.